lunes, 16 de junio de 2025

NOS CONVERTIMOS EN OBJETOS

 

Me convierto en un objeto: soy un móvil

    

                                            

Hola, soy Leandro y creo en las transformaciones.

Aquella mañana del cuatro de mayo me desperté con sueño. Primero, fui al baño porque tenía ganas de mear; después, fui a mi cuarto a ver el móvil, lo cogí y en ese instante caí instantáneamente al suelo y allí mismo me dormí.

Pasadas unas horas, me desperté cansado, pequeño, impotente, raro... En ese momento intenté levantarme del suelo, pero no pude, estaba demasiado débil; sin embargo, con esfuerzo lo conseguí. Me dirigí hacia el espejo y no me podía creer lo que estaba viendo delante de mis narices… ¡ERA UN MÓVIL!

Yo no me lo podía creer, pensé y pensé cuál podría haber sido el motivo hasta que me entraron ganas de ir al baño otra vez…¡ME TENÍA QUE ENTRAR AHORA! En ese momento pensé que iba a explotar.

Intenté de todas las maneras posibles mear, hacerme un agujero en la carcasa y apretar con todas mis fuerzas…Pero en ese momento tenía la sensación de que me estaba mareando y lo más raro de todo era que pensaba que estaba de fiesta como el día anterior. Todo debería haber sido un sueño mío, pero…¡ERA UN VíDEO MÍO! En ese vídeo salía yo con unas cuantas copas, y lo peor de todo es que el vídeo se había visionado por todos lados, hasta mi familia lo había visto. En ese instante escuché cómo se abría la puerta y era mi madre la que había entrado a mi casa.


Mi madre estaba buscando por todos los lados hasta que empecé a vibrar y me percaté de que era mi madre la que llamaba. Como yo era el propio móvil, no podía responderle y con tanto ajetreo se me habían ido las ganas de mear. En ese momento me volví a dormir y cuando me desperté, más o menos sobre las tres, podía andar con normalidad así que fui al espejo y me volvía a mirar…¡POR FIN ERA HUMANO! Empecé a saltar como un loco, pero se me había olvidado que estaba mi madre en casa. Cuando me encontró en mi cuarto saltando, me dijo:“¿Me puedes explicar qué es este vídeo?” Y yo no puede responderle. Lo siguiente que me dijo fue: “A ver cómo vas a encontrar trabajo ahora.” Y de repente me volví a desmayar.

Leandro Hincapié, 1º C



NOS CONVERTIMOS EN OBJETOS: SOY UN MÓVIL

Me despertè. Me sentía raro, caliente y cansado e incluso sentía la cama más grande de lo que era. Me di cuenta de que era cuadrado y no tenía ni pies ni brazos, ni siquiera tenía cara; pero igualmente me levanté, me dirigí al espejo más cercano y vi que era un móvil. Me pregunté por qué era un móvil. Pensé que me había transformado porque estoy con él mucho tiempo. No podía casi ni moverme, pero podía utilizar algunas aplicaciones como juegos,cámara o wallapop.

Mi madre entró a mi habitación, me vio ,me cogió y me puso encima de la mesa del salón. Yo intenté decírselo por un mensaje de whatsapp, así que le escribí, pero ella no me contestaba. Intenté muchas formas de regresar a mi habitación para conectarme, para tener batería porque me quedaba un 15% y sabía que si llegaba al 0% moriría. Me di cuenta de que tenía el modo avión y pensé que a lo mejor podía volar: Lo activé, me tiré al suelo y salí volando. Me costaba controlarlo, pero finalmente pude llegar. Me conecté rápido y pues me entraron ganas de dormir, caí inconsciente y cuando me desperté era de nuevo un humano. ¡Qué alegría más grande! Agradecí a dios por poder volver a serlo y fui con mi madre a ayudarla.

Carlos Antonio Lúquez, 1º C



Nos convertimos en objetos: SOY UNA MOCHILA

Era una mañana normal, pero me desperté raro. Me sentía muy pequeño, así que fui a mirarme en el espejo. Cuando vi que era una mochila sin rostro, me asusté mucho, no entendía cómo podía ser esto posible. En ese momento me acordé de que esa misma noche me había dormido sin querer sobre la mochila, porque no tenía almohada. A lo mejor podría haber sido por eso.

Pasó poco rato cuando vino mi hermano y me utilizó para irse al colegio, como una mochila normal y corriente. Mi hermano iba corriendo y yo en su espalda dando saltos hacia arriba y hacia abajo. Qué tío más bruto, pensaba yo para mis adentros. Cuando llegó a su clase, me tiró sobre su mesa como si fuera una piedra. A la hora de irse, me agarró con fuerza y mientras iba camino de casa me tiró en un charco y me manchó todo. No era nada agradable ir todo empapado de agua y de otros materiales que no quiero mencionar. Al llegar a casa me colocó encima de la mesa, sacó los libros y rápidamente me tiró de la mesa para tener más espacio. Todo lo que hacía mi hermano era de bruto. Me rompió el asa y la intentó arreglar con pegamento; quedé todo pegajoso y no me arregló. Me lleve toda la tarde en el suelo porque no me podía mover. Cuando llegaron las diez de la noche me quedé dormido allí mismo y al dia siguiente me desperté ya convertido en un niño normal. ¡Gracias a dios que no me quede toda la vida así!

Elián Ortiz Falcón, 1º C




ME CONVERTÍ EN UN AJEDREZ

Me levanté un domingo a las dos de la tarde porque nos habíamos quedado a dormir todos los amigos juntos.Justo al despertar, me sentía raro, como muy ligero, y fui a despertar a mis amigos; pero, cuando me vieron, se asustaron todos mucho:¡era un ajedrez! Cuando me paré a pensar, me acordé de que nos habíamos llevado jugando ¡hasta las 6 de la mañana!¡5 horas seguidas! Lo bueno era que podía saltar mucho, como el caballo; ir a todos lados rápido, como la reina; lo malo era que todos me intentaban acorralar como al rey. Me di cuenta de que mis pasos eran pequeños como los de un duende.

Mis amigos, Joaquin y Manolo, empezaron a jugar conmigo, pero a Joaquín, que es bastante malo en el juego, le hicieron un jaque mate pastor. ¡Cómo se cuela eso! Jajajajajajajajajajaja. Después se despertaron los otros cinco amigos y salimos un rato al parque del Retiro. Un hombre, que estaba sentado en un banco, le preguntó a mis amigos: ¿jugamos un ajedrez? !!No podía ser, era Magnus Carlsen, el mejor ajedrecista del mundo¡¡ Yo quería pedirle una foto, pero no podía hablar y me dio rabia quedarme con las ganas. Mis amigos le dijeron que sí y que lucharían los siete contra él. A pesar del número superior, no duraron ni dos minutos: Más tarde se echaron una foto con él donde yo salía en forma de juego de ajedrez.

Pasó poco tiempo cuando a mi amigo Manolo, que era él me llevaba, se le resbaló el tablero de las manos y caí al lago. Nicolás se tiró al agua para salvarme. ¡Menos mal que lo consiguió! Lo raro era que, al salir del agua, me sentía más pesado y mis amigos se quedaron mirandome. ¡Por fin era yo!!

Y así volví a ser como antes, una persona de carne y hueso.

Dario Gómez Cordero, 1º C




ME CONVIERTO EN UNOS PENDIENTES

Aquella mañana me levanté tarde y rara porque mi cuerpo no era el mismo. Cuando me desperté me sentía muy rara y chiquitina.¿¡Qué me ha pasado!?

Ahora soy de la siguiente manera: dorado, alargado y tengo tres estrellas hacia abajo.¡Qué bonita que soy! Como soy unos pendientes, los obstáculos que tengo son muchos: no puedo andar, no puedo hablar, no puedo ver y no puedo darle la mano a las personas que quiero.

Pero al amanecer me di cuenta de que todo había sido un sueño.Ya he despertado y vuelvo a ser un humano.¡Qué felicidad!

Carolina López Roldán, 1º C




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