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martes, 1 de julio de 2025

MENSAJE EN UNA BOTELLA

 Uno de mis libros favoritos de aventuras es Robinson Crusoe. Cada vez que leo esta novela con mis alumnos de primero de ESO intento trasladarles la intensidad con la que revivo esta historia una y otra vez.

Para evaluar el Plan Lector, mis alumnos de 1º D  han redactado "MENSAJE EN UNA BOTELLA" pidiendo que alguien los rescate de la isla de Robinson. Si algún viajero pasa cerca, que acuda en su ayuda.

MENSAJE EN UNA BOTELLA

Hola, este mensaje se ha escrito desde una isla lejana. Si lo estás leyendo, por favor, ¡AYÚDAME! No sé mi ubicación exacta, pero pude ver a lo lejos las costas de África.

Todo comenzó cuando realizaba un viaje con dos amigas ( de las cuales he perdido el rastro completamente). Un fuerte oleaje empezó a sacudir el barco donde viajábamos y siguió así hasta que este chocó contra una roca saliente de unos acantilados. La embarcación empezó a hundirse y yo, de forma mecánica, nadé hacia la orilla de esta isla. Cuando mis pies pisaron la arena me sentí muy aliviado, pero no vi a mis amigas ni a ningún otro pasajero.

Lo primero que hice, una vez llegado a la isla, fue buscar un lugar seguro para refugiarme. Mientras lo buscaba, encontré algo que alteró mi paz: dos cadáveres descompuestos. Pero la suerte estaba de mi lado porque tenían armas y ropa; y, gracias a esto, pude cambiarme y sentirme más protegido. Finalmente, tras una larga andadura, encontré el lugar seguro que buscaba: una pequeña cueva en la ladera de la montaña. De noche, para mayor protección, la cubría con troncos asegurándome de que nadie ni nada pudiera entrar y de que yo pudiera salir con facilidad.

Pasado un tiempo, no podría decir cuántos días o semanas, me puse a pensar en mi mala fortuna. “¡Jamá podré escapar de aquí! Solo estoy retrasando mi inevitable muerte”, me lamentaba una y otra vez. Todas las balsas que había hecho en ese tiempo se habían hundido.

Cuando ya había perdido toda esperanza, encontré un barco encallado en un extremo de la isla que aún no había visitado. Puede que fuera de aquellos dos cadáveres que me sorprendieron en mi primera ronda por la isla. La barquilla había encallado y tenía muchos recursos. Gracias a esto, ya no tendría que alimentarme solo con bayas. Entre todas las cosas, además, encontré tinta y pluma, y empecé a escribir estas letras que espero que me sirvan para calmar mi ansiedad y así no perder la cordura.

Un día vi un velero navegando a lo lejos e intenté captar su atención: lancé ramas, encendí una hoguera, disparé al cielo con el mosquetón… Pero nada sirvió, estaban demasiado lejos y la hoguera apenas había prendido durante varios minutos, así que el barco no se percató del humo ni de mi existencia. Ya era, mínimo, el décimo intento de escape fallido.

He perdido la cuenta de los días y los meses. Solo deseo que este mensaje le llegue y pueda venir a rescatarme.

FIRMADO. Germán Durá Sánchez, 1º D




Mensaje en una botella


Estimado lector :

Me presento: soy Kendrick, un hombre de treinta y siete años, y llevo perdido en una isla desierta desde que tuve un naufragio hace dieciséis años.

Yo vivía en Miami , junto a mis padres y mi hermana Lucy. Fui invitado a un viaje en crucero con amigos, y acepté. La peor decisión que he tomado.

Cuando me monté en el crucero todo iba genial, pues era inmenso, con varias salas y habitaciones y era muy cómodo. Lo malo empezó el segundo día: hubo una fortísima tormenta, que hizo que el inmenso barco se tambaleara fuertemente de un lado a otro. El barco se rompía lentamente, a la vez que se hundía. Entonces nos exigieron que montáramos en los botes de emergencia de cuatro en cuatro. Me monté con mis amigos. Pero no termina ahí, la tormenta empeoró aún más, e hizo que dos de mis amigos murieran ahogados. Mi otro compañero y yo tuvimos que nadar con todas nuestras fuerzas hasta llegar a tierra. Y llegamos a una isla solitaria.

Pasados dos años, mi amigo tuvo una idea para escapar, que era básicamente construir una balsa con los troncos y materiales que la isla tenía. Decidí ayudarle, y cuando probamos el barco, se empezó a hundir lentamente. Así que no hubo de otra que seguir sobreviviendo en una isla en la que solo estábamos Jake y yo.

Actualmente estoy solo, porque Jake murió por culpa de una serpiente venenosa. Lo echo mucho de menos, a veces me gustaría irme junto a él, pero sé que mi familia me espera.

Esta carta la escribo con el fin de que alguien me ayude. Esta isla está más o menos cerca de Sudáfrica. No sé en qué punto exactamente, perdí mi mapa hace años.

Espero que esta carta esté en buenas manos, y gracias por fijarte en esta botella.

Un saludo, Kendrick

MARIANA MORILLO, 1º D





MENSAJE EN UNA BOTELLA. ERES EL INDICADO PARA AYUDARME

Navegante o viajero, si este mensaje te llega, tú eres el indicado.

Me llamo Diego, tengo 23 años, aunque puede que confunda a día de hoy mi edad exacta. Naufragué hace ya varios años y desde entonces vivo en una isla desierta con una vida laboriosa, pero solitaria: escapo de animales, recolecto frutos silvestres, sobrevivo… Todo comenzó cuando el barco donde viajaba hacia África naufragó. Desde entonces he estado solo. Los primeros días casi muero a causa de las feroces fieras que me acechaban noche y día; pero, después de varios meses, aprendí a defenderme y a refugiarme de ellas. Además, con algunas armas caseras y utensilios varios que fabriqué pude cazar, sembrar, recolectar y cocinar.

Con el paso de los años, la soledad comenzó a aturdirme; pero, antes de hundirme, recapacité y entendí que no estaba solo sino que me tenía a mí mismo y que había tenido la fortuna de seguir vivo, mientras que otros estaban en el fondo del mar. Y hasta el día de hoy este pensamiento me acompaña.

Hace un par de años, aunque las fechas pueden variar, construí mi propio barco. Todo empezó cuando encontré un trozo viejo del barco en el que viajábamos. Esto me hizo pensar que en la isla había mucha madera y una sustancia viscosa, pegajosa y resistente, que podía servirme de argamasa. Así que, con todos los preparativos y un saco de ilusión en mi cabeza, comencé a construir mi embarcación, a la que le dediqué unos cuatro meses. Una vez lista, la lancé al agua, pero nada más zarpar, una inmensa ola nos arrastró y llevó la nave conmigo de nuevo a la isla. Después de aquello, no me quedaban fuerzas para otro intento.

Por todo esto, si lees este mensaje, si te llegan estas palabras, espero que me localices cerca de los 47º de latitud. Estaré esperando con fogatas. Espero que vengas pronto.


Firmado: Diego Jiménez Sánchez, 1º D




Mensaje en una botella

Hola, bueno, cuando leas esta carta no sabrás quién soy, así que me presento: me llamo Carla y tengo veinte años. Puede que siga viva o que ya esté muerta, pero en una u otra circunstancia seguiré en una isla desconocida del Atlántico, cerca o lejos de las costas africanas, quién sabe dónde.

Hace unos siete años viajaba con una expedición cuando una enorme ballena nos atacó y su cuerpo impactó con tal violencia que nuestro barco naufragó. El agua me arrastró hacia una isla desierta, donde, por desgracia, no encontré ningún superviviente. Al principio, estaba destrozado porque creía que mi vida allí no tenía sentido y que mi final estaría cerca, pero me equivoqué. Como era una isla desconocida para mí, le puse el nombre de “Isla Naufragio”.

Pasado un tiempo, me puse a investigar todos los rincones de aquel nuevo territorio, a pesar de las pocas fuerzas que tenía. Encontré un manzano silvestre y con sus semillas cultivé más. Estos frutos y otros que iba encontrando me dieron fuerzas para continuar. En un hueco de una montaña pude construir mi pequeña cabaña donde pasaba las noches y, aunque las primeras fueron de miedo, terminé por acostumbrarme a los sonidos nocturnos de aquel lugar. Pasaban las semanas y fui recogiendo materiales como palos y pieles para ampliar mi cabaña. La llamé “La Guarida”. Enfrente cultivé árboles para que pudiera camuflarse mejor, ya que mi mayor miedo eran los posibles intrusos, fieras o humanos.

Todas las noches, ante la lumbre, pensaba en huir de la isla. Mi idea era construir una canoa e investigar hasta donde llegara mi vista. Depués de días de trabajo hice una canoa de cañas, pero no era demasiado fuerte y después de crujir en el agua comenzó a partirse en dos. Con la poca energía que me quedada pude volver a la isla pues no había avanzado mucho. Al llegar, recuperé mi rutina cazando, comiendo, durmiendo… Y así todos los días de mi vida.

Un día me propuse redactar esta carta y enviarla en una botella para ver si alguien me ayudaba a salir de aquí. Como no tenía materiales, pesqué un calamar y aproveché toda su tinta . También encontré varias plumas de los pájaros que cohabitan en este lugar. El papel también lo conseguí hacer después de varias semanas de trabajo. Para guiarte un poco en tu búsqueda debo encontrarme a unos 45ª latitud norte.

Espero que si lees esta carta acudas a buscarme. Esta es toda mi historia.

Firmado: Carla Bonilla, 1º D



domingo, 4 de febrero de 2024

EL DIARIO PERSONAL

 

Un diario, además de dejar constancia de nuestras vivencias y sentimientos, también puede tener el objetivo de registrar los acontecimientos ocurridos durante un periodo de tiempo. 

En la obra Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza, dos extraterrestres enviados a la Tierra con una misión especial aterrizan con su nave a las afueras de Barcelona. Aprovechando la capacidad que tienen para adoptar cualquier forma humana, uno de ellos, llamado Gurb, adquiere la apariencia de Marta Sánchez y se mezcla entre la multitud de la ciudad, desapareciendo, sin dar señales a su compañero. A partir de entonces el compañero de Gurb, impaciente por su retraso, decide salir en su búsqueda. 

He aquí un fragmento de esta novela que ha servido como modelo para la actividad DIARIO PERSONAL: LEJOS DE LA TIERRA de nuestros alumnos de segundo de ESO.



DÍA 10

07.00 Decido salir en busca de Gurb. Antes de salir oculto la nave para evitar reconocimiento e inspección de la misma por parte de la fauna autóctona. Consultado el Catálogo Astral, decido transformar la nave en cuerpo terrestre denominado vivienda unifamiliar adosada, calef. 3 dorm. 2 bñs. Terraza. Piscina comunit. 2 plzs. Pkng. Máximas facilidades.

07.30 Decido adoptar la apariencia de ente humano individualizado. Consultado Catálogo, elijo el conde-duque de Olivares.

07.45 En lugar de abandonar la nave por la escotilla (ahora transformada en puerta de cuarterones de gran simplicidad estructural, pero de muy difícil manejo), opto por naturalizarme allí donde la concentración de entes individualizados es más densa, con objeto de no llamar la atención.

08.00 Me naturalizo en lugar denominado Diagonal-Paseo de Gracia. Soy arrollado por autobús número 17 Barceloneta-Vall d’Hebrón. Debo recuperar la cabeza, que ha salido rodando de resultas de la colisión. Operación dificultosa por la afluencia de vehículos.

08.01 Arrollado por un Opel Corsa.

08.02 Arrollado por una furgoneta de reparto.

08.03 Arrollado por un taxi.

Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza



DIARIO PERSONAL: LEJOS DE LA TIERRA


EL DIARIO DE PEDROCHE

DÍA 22

  • 05:30 - Me despierto en una casa desconocida, un lugar extraño, solamente con una sola persona y extrañando a mi familia.

  • 05:38 - Me levanto, abro la puerta de la habitación y me doy cuenta que estoy en una nave espacial. Quería desayunar, me puse a investigar y vi una señal, seguí investigando hasta llegar allí y había un camarero, con el equipaje de astronauta.

  • 05:45 - Me pido el desayuno y cuando lo llevo a la barra y voy a pagar, me dice el camarero: “Ve a tu habitación inmediatamente y ponte el equipaje de astronauta que hoy tenemos una misión muy importante que es ir a Saturno y quedarnos como personas normales”.

  • 05:57 - Llego a la habitación y pienso en las últimas palabras que me ha dicho el camarero que tenemos que llegar a Saturno siendo nosotros. Dejo de darle vueltas y tengo la fe en que vamos a llegar, da igual como lleguemos así que ya me visto.

  • 06:25 - Cuando dicen por el megáfono todos a la sala central. Me di cuenta que ya no estaba sola, habían dos chicos, el camarero, el que realiza la misión y una chica que soy yo.

  • 08:46 - Empieza esta misión, ya salimos rumbo a Saturno.

  • 14:23 - Tenemos un accidente, chocamos con un satélite y rebotamos con una estrella. Nos dijeron que estuviésemos tranquilos que todo estaría bien.

  • 15:00 - Me acerco a uno de los chicos, hablamos un poco sobre nosotros y el chico me dice que no quiere estar más aquí; yo le doy mi apoyo en todo momento.

  • 17:13 - Llegamos a Saturno. Cuando íbamos entrando, me miro al espejo a ver si tenía el casco bien colocado y también viene Risto, el chico con el que hablé. Nos miramos al espejo y vemos que somos unos minions: Risto con un ojo y yo con tres.

  • 18:02 - Volvemos donde estábamos todos y nos vemos todos los minions, que si uno bailando, otro cantando, otro mareado. La situación es bastante divertida.

  • 19:50 - Bajamos de la nave y nos avisaron de que nos echásemos un  spray para no quedarnos pegados. Yo no me lo he puesto y cuando he bajado de la nave me he convertido en un alien. Me gustaba más mi aspecto de minion.

Lola Barea, 2º D






Diario personal

Martes, 26 de febrero

10:14. Aterrizo en un planeta extraño y no hay rastro de ningún ser. Al parecer, nadie conoce este planeta. Me he emocionado bastante al creer que yo podría haber hecho un descubrimiento. ¡Ya estaba pensando en el nombre que le pondría!

10:29. Al parecer está entre Júpiter y Saturno. Pero es raro que sea yo la primera persona que lo descubra. Voy a seguir investigando.

11:08. Estaba investigando hasta que sentí que el planeta se estaba tragando mi nave espacial. Entré en alerta e intenté calmarme. He llamado corriendo al equipo que me ayudaba desde la Tierra: “Chicos, hay un problema.”

11:10. Literalmente cada vez mi nave estaba más dentro del planeta misterioso. Mi equipo me ha dicho que pusiera el modo turbo en los motores para poder salir. La nave no respondía y creía que iba a morir dentro de ese planeta.

11.15. Los motores llevan 5 minutos en modo turbo y han arrancado en este tiempo. Mi equipo y yo pensamos que el planeta estaba hecho de un gas que está a temperatura por debajo de 0 y que se han congelado los motores.

11.22. Creíamos que no iba a salir de esta, pero vi el botón que relucía allí de color rojo intenso. Ese botón que ponía: calentamiento de la nave, ese que estaba hecho para cuando estábamos a temperaturas muy bajas. lo pulsé y de repente... ¡La nave salió disparada! Justo en ese momento, sin pensarlo, quité el turbo y tomé el control.

11.30. Pude estudiar todas las estrellas y por fin disfrutar de mi viaje al espacio en ese planeta.



Alejandra Pineda, 2º D.



DIARIO: LEJOS DE LA TIERRA

Lunes, 1 de febrero.

Hoy a las 20:00 h he recordado lo que pasó en la nave. Creo que han muerto todos, pero no lo sé. Llego a un planeta llamado Namuc donde soy acogido por unos alienígenas, de piel verde, con piernas de 2 m, con orejas de 1,20 m, una nariz muy pequeña… Me cogieron con mucho cariño. Les explico cómo he llegado hasta aquí, ellos están muy impresionados. Me dicen que este planeta tiene ocho ciudades: Sovilla, Madrod ( la capital), Valen, Cord, Barceló, Cuenc, Ponferro y Salaman.

Y yo me encuentro en Sov. Vamos para su casa y compruebo que tienen un hijo de edad desconocida, llamado Gar. Me han dicho que ellos se llaman Roc y él Marc. Les digo que me llamo David.



Martes, 2 de febrero.

Me levanto y voy al centro de Sov para saber si puedo volver a la Tierra. Me han dicho que conocen mi planeta y que solo hay una opción para regresar: jugando a un deporte llamado Furt. El juego consiste en usar los pies y las manos y tener que meter punto en una portería donde hay un portero o en una canasta. La portería cuenta 1 punto y la canasta cuenta 1,5. Pero tengo que hacer las pruebas para jugar en el equipo de la provincia Sovilla ( es un gran equipo, pero, ahora está mal). Si quiero volver a la Tierra, tengo que ser el MVP de un torneo llamado Tot, donde, cuando eres el mejor, te dan un deseo a un gran dragón que te concede todos los deseos. Pienso que da igual, y me voy a trabajar con Marc ( mi padre adoptivo) al campo, para coger lechugas, patatas…

Miércoles, 3 de febrero.

Mi familia adoptiva piensa que es mejor que haga las pruebas del Sovilla para volver a mi planeta. Me convencieron y fui a hacerlas. La verdad, para ser mi primera vez en este deporte, no lo hice nada mal. Me han dicho que vaya mañana y me dirán si juego el torneo o no.

Jueves, 4 de febrero.

Me ha costado mucho dormir, he pensado en eso toda la noche. Voy para la ciudad deportiva del Sovilla, donde hice las pruebas, me han dicho que sí, lo bueno es que el equipo ya está en la final de torneo. Me voy a entrenar y conozco a los jugadores de la plantilla llamados: Ken, Her, Much… Me han dicho que mañana será la final y que voy a jugar en Madrod.

Viernes, 5 de febrero.

Me voy a Madrod donde juego el partido meto muchos puntos y ganamos el torneo y con esto puedo volver a la Tierra. Ya que Ken me regaló el MVP para el deseo del dragón.


David Huertas Redondo, 2º D



domingo, 11 de diciembre de 2022

DIARIO DE UN NÁUFRAGO

 Mis alumnos de 2º A están perdidos en una isla o en el espacio, y necesitan, como el joven Robinson, contar su día a día para mantener la cordura. La soledad con palabras parece menos soledad. Estos pequeños robinsones han sabido utilizar su diario para sentir compañía durante sus largos días como náufragos.


Diario de un náufrago en el espacio


Querido diario:

No creo que vaya a hacer esto; pero sí, porque si no lo hago, a este paso voy a perder la cordura.

Llevo encerrado en esta nave un mes y han pasado múltiples cosas, pero creo que empezaré de cero.

4 de Octubre de 2058

He hecho mi misma rutina de siempre: me levanto, desayuno y veo el porcentaje de oxígeno de la nave. Hoy he desayunado lo único que encontré en la despensa, una gelatina bastante extraña y de mal sabor. Luego, me he dirigido hacia donde estaba el tanque con la pantalla donde indicaba el oxígeno: 27% de oxígeno, no me queda mucho. Hoy no ha pasado nada relevante

5, 6 y 7 de Octubre de 2058

Estos días han pasado como el anterior, aunque he intentado entretenerme con alguna cosa, pero no hay nada que hacer salvo intentar reparar las comunicaciones, así que eso es lo que he hecho. Por fin he podido hacer que funcione, pero aún nadie me ha socorrido, así que lo seguiré intentando en los próximos días.

8, 9 y 10 de Octubre de 2058

Todos estos días he estado haciendo la rutina de siempre, es decir, intentando restablecer las comunicaciones sin ningún éxito. Me estaba empezando a deprimir cuando, justo antes de dejarlo, el día 10 conseguí establecerlas y por fin me han contestado. Les he dicho que me ayudaran, que llevaba más de 1 mes dando vueltas por el espacio. Les he pedido que me rescaten. Ellos me han dicho que tardarían un tiempo y que la comunicación debería estar conectada para poder localizarme. Yo, por mi parte, seguiré esperando con ansias a que puedan llegar y sacarme de este infinito y oscuro lugar.


Juan Antonio Bonilla, 2º A


DIARIO DE MI VIAJE POR EL ESPACIO


Querido diario:

Nunca pensé que a los veinte años estuviera cumpliendo mi sueño de viajar por el espacio. Mi semana ha sido un poco caótica, pero gracias a mi equipo de protección he podido impedir el impacto de micrometeoritos. Mi traje espacial es un poco incómodo ya que está formado por varias capas, y eso lo hace demasiado pesado. Esta semana me estoy alimentando de poca fruta, verdura, postres congelados y lácteos que me quedan en la despensa de la nave, ya que es lo único que puedo comer en este insólito lugar.

Mis compañeros, que me ayudan a superar esta semana desde la tierra, me han dicho que puedo tardar entre dos o tres días en volver a la Tierra, lo que se traduce en unas 259 o 261 millas. De los días que llevo en el espacio exterior, mis piernas han perdido un poco de volumen. Espero que el tiempo que me queda dentro de la nave no sea tan duro y se pase rápido: estoy deseando estar de vuelta en casa.

Nerea Oliva, 2º A


DIARIO DE UN NÁUFRAGO



29-11-2022

Querido diario:

Hoy se cumplen 3 días desde aquel fatídico accidente de barco en el que tantos de mis compañeros murieron, sin embargo yo tuve la suerte de llegar a una isla. Estoy muy asustada y me siento muy sola sin ninguna compañía, pero me autoconvenzo de que es un regalo de la vida el poder seguir viva.

30-11-2022

Hoy me he levantado y he ido al centro de la isla para investigar. He encontrado un sitio perfecto para construir una pequeña cabaña porque ya me duele la espalda de dormir en la arena. Llevo todo el día haciendo una cama con hojas y tablas del naufragio y para los recursos que tengo es bastante cómoda y está a primera línea de playa.

1/2-12-2022

Ayer estuve haciendo un techo con hojas y troncos para la cama y recolectando frutas y cocos para tener un sustento de comida y agua para al menos tres días. Sigue sin haber ninguna y señal de vida más que la de los camaleones y los pequeños animales propios del clima subtropical. Hoy, en general, no he hecho mucho, he estado bañándome en la playa y tomando el sol. Hecho mucho de menos a mi familia y a mis amigos.

3-12-2012

Hoy me he levantado y me he puesto a recoger conchas y rocas. Después de considerar que tenía suficientes, he escrito una señal de socorro lo suficientemente grande para que se pueda ver desde el aire.

1-12 2022

Hoy me he levantado sin ganas de nada. Estoy muy triste y empiezo a pensar que nadie va a venir a por mí, pero en el fondo siento que pronto ocurrirán cosas buenas.

5-12-2022

Sigo sin ganas de hacer mucho, pero la necesidad de alimentarme me ha llevado a recolectar más frutas para comer y cocos para beber. Después he vuelto a la cabaña y, cuando me he puesto a almacenarla, un extraño ruido ha llegado a mis oídos: ¡era un helicóptero! Enseguida he salido afuera para que me pudieran ver y me he puesto a gritar como una loca intentando que me escucharan. Al final me han visto y me han rescatado. Por suerte, los pilotos son españoles y me han llevado hasta mi ciudad. ¡POR FIN ESTOY CON MI FAMILIA!

María Romero, 2º A



lunes, 29 de mayo de 2017

RELATO DE UN NÁUFRAGO



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29 DE MARZO 2075
Nos ofrecieron hacer un viaje a una ciudad de prueba que estaba en medio del aire sin que nada la sostenga.

31 DE MARZO 2075
Ya hemos llegado a la ciudad aérea, no había nadie y apenas unos edificios estaban construidos porque era una ciudad de prueba y éramos sus primeros supervivientes.

2 DE MAYO 2075
Los primeros días nos dieron comida y más recursos para poder sobrevivir unas semanas. Mientras pasaban los días la supervivencia se iba complicando cada vez era más difícil sobrevivir en esta isla flotante.

5 DE MAYO 2075
Después de unos días, algunos de  nuestro grupo se habían rendido y abandonaron la expedición, ya solo éramos cuatro compañeros de diez que entramos en la ciudad. Al cabo de unos días empezaron a fallar algunos sistemas que hacían que se tuviera en el aire y que saliéramos volando. Falló el sistema de gravedad pero no nos afectó a nosotros, solo al agua. De repente toda la ciudad se llenó de burbujas flotantes de agua. Cuando los sistemas volvieron todo el agua cayó y ahogó a una de nuestras compañeras.

10 DE MAYO 2075
Después de esa avalancha de agua empezaron a fallar más sistemas de la cuenta. Falló el ala izquierda y la nave se tumbó tuvimos que ir a arreglarlo.

SOS SOS SOS SOS SOS SOS………………………………

Fran Varela






                       Vacaciones a la selva 
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Nos fuimos de vacaciones a la selva y cuando regresamos a nuestro hogar parecíamos supervivientes. El primer día empezamos a avanzar y cuando llevábamos dos horas andando vimos una tribu indígena. Fueron a por nosotros, salimos corriendo, pero nos alcanzaron y nos pusieron sus armas en el cuello. Nos llevaron donde vivían y se creían que éramos de los suyos, así que nos hicieron una fiesta. Cuando estaban borrachos nos escapamos. Al día siguiente salieron a buscarnos, pero nosotros ya habíamos puesto pies en Polvorosa. Vimos un helicóptero de la guardia volar por encima de nosotros y pudimos hacerles  señales para  que nos recogieran cuando saliéramos de la selva.
Una vez rescatados, nos llevaron a mi casa, donde nos esperaban mis padres. Ellos me dijeron que estábamos en busca y captura y yo les conté todo nuestro relato. Mis padres se quedaron absortos con esta historia, pero nos prohibieron salir hasta nueva orden.

Mari Carmen Blanco




NUESTRO ANTIGUO HOGAR


20 de enero de 2018:

Hoy he embarcado en una nave espacial. Los políticos han planeado la expulsión de los humanos de la Tierra. En las noticias dijeron que una sección del ejército había encontrado  un planeta con las mismas características de la Tierra, y allí nos envían.

24 de abril de 2028:

Llevo 5 días con la misma   sección que planeó la expulsión de los humanos de la Tierra y tenía que embarcar justo hoy porque pretendían un comercio con alienígenas, eso sí,  buenas personas.

25 de abril de 2028:

Navegábamos un  día por el espacio con la ruta controlada, pero en un momento inoportuno hubo una lluvia de meteoritos y uno dañó el ala izquierda. Tuvimos que hacer un aterrizaje forzoso en el único planeta más cercano que encontramos, pues no había otro hasta un año luz. No íbamos  a aguantar y les dije a los pilotos que aterrizaran en ese planeta, aunque no era habitable para los humanos.

30 de abril de 2028:

 El aterrizaje salió mal porque, cuando entramos en la atmosfera, se desprendió la parte de atrás de la nave y toda la tripulación murió en el choque. Llevo cinco días perdido y me voy familiarizando con este planeta, pero no puedo salir de la nave porque los animales son carnívoros y  mutantes. Los cinco días que llevo perdido me ayudan los suministros de emergencia que están compuestos por agua, pan y comida, que se tiene que calentar. Dispongo solo  de una baliza  para llamar al cuartel general para que me rescate, porque  algún día se me acabarán los suministros. ¡Lástima! Me he dado cuenta de que la baliza está rota.


4 de mayo de 2028:

No puedo salir porque durante la noche hace mucho frío; y además, si tengo que ir a algún sitio me tengo que tomar una vial de oxígeno, porque no hay oxígeno en esta atmósfera. En estos días me he dado cuenta de que el planeta en el que estoy es la Tierra,  el mismo del  que nos  expulsaron.

6 de mayo de 2028:

No podía estar más tiempo en este lugar, tenía que ir a buscar la otra baliza de emergencia de la cola de atrás. Hay unos 120 km y me tengo que llevar suministros hasta llegar a la otra baliza. Hoy he descifrado una ecuación sobre el frío: hay unos puntos calientes donde se puede dormir, pero siempre subido encima de un árbol porque salen por los alrededores animales carnívoros nocturnos.


7 de mayo de 2028:

He sobrevivido el primer día fuera de la nave. Ya estoy muy cerca de la baliza, pero tengo una herida abierta porque me araño un animal y no me acordé de traerme el botiquín. La bestia  tenía la rabia, igual que un perro, y necesitaba curarlo porque si no se me iba a infectar.


8 de mayo de 2028:

Por fin he llegado a la cola de la nave y he activado la baliza. Tan solo han tardado una hora en rescatarme Llevo dos días sin comer y la deshidratación es evidente. 
Me han llevado a quirófano y cuando estaba allí para curarme la pierna le pregunté al cirujano cuánto tardaríamos en llegar a casa; tenía ganas de estar con mi familia y  contarles a mis hijos mi historia.

CRISTIAN

MI PEOR EXCURSIÓN


Mi historia comienza el 5 de junio, cuando realizamos  una excursión todos los segundos para ver la naturaleza. Todos íbamos  andando cuando encontré un conejo amarrado en una cuerda, fui a ayudarlo a salir pero cuando me di cuenta ya no estaban mis compañeros. Empecé a gritar el nombre de mi maestra, que se llama Patro, pero nadie contestaba. Pasaron las horas y las horas  y seguía buscando a mis compañeros. Después de un buen rato me di cuenta de que en mi mochila tenía una coca cola y un bocadillo. Tenía mucha hambre pero comí poquito para guardar algo para más tarde. Iba andando por el campo y encontré una cabaña, entré y me senté, pues estaba muy cansada. Al cabo de horas escuche gritar:¡Roció!  Salí rápido de la cabaña, cogí mi mochila y fui a seguir la voz pero no sabía de donde procedía. Mientras iba pasando por un camino muy estrecho salió una serpiente y me asusté mucho. Eché a correr, me caí y me golpeé con una piedra en la cabeza. Quedé inconsciente no sé cuánto tiempo, pero cuando desperté  estaba rodeada de niños y niñas de mi instituto llamándome. Me sacaron de allí y me llevaron al hospital, donde me dijeron que tenia que estar  cuatros días en observación. Avisaron a mis padres de lo ocurrido. Al tercer día vino parte del instituto a verme. ¡Qué contenta me puse!

Rocío Macías


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MI NAUFRAGIO EN EL MAR

    20 marzo de 1997
Un día, mientras iba de viaje a África en crucero, por la noche hubo una tormenta. Las puertas temblaban de las fuertes ráfagas de aire yo salí  afuera. De repente, una ráfaga de aire me impulsó hacia atrás y caí en una barca de emergencia. La fuerza del aire rompió las cuerdas de la barca y esta cayó al mar.La barca estaba cubierta por una lona y  ahí me refugié durante toda la noche.
Al día siguiente, cuando amaneció, todo se tranquilizó. Salí afuera, inspeccioné la barca y tenía comida, bebida, una pistola de bengalas y un manual por si sufrías un naufragio.
30 de   septiembre de 1997.
Después de 7 meses de naufragio y con las reservas ya consumidas, vi un barco de mercancías. Tiré una bengala, el barco la vio y me recogió. Después de tanto tiempo por fin me salvé. 
Iván

Un día más de Esperanza

Un día más perdido por el desierto, muerto de hambre y de sed. Pero gracias a dios no perdí la esperanza…
He tenido un compañero llamado Sabet, que en esta situación me ha ayudado y, aunque no era de mi especie, me trató como si fuera un hermano. Nunca en mi vida me habían tratado tan bien. Sabet era mi amigo, era un león. En esa dura lucha para salir vivo de aquel naufragio de arena mi mejor amigo fue Sabet.