domingo, 22 de febrero de 2026

EL NUEVO PLANETA DEL PRINCIPITO

El principito no para de viajar, y los alumnos de 2º A nos relatan las historias que ha vivido en los nuevos planetas que ha visitado. Espero que os gusten.




 EL PRINCIPITO Y EL LADRÓN

Tras un largo viaje, el principito llegó a su último planeta. Este era bastante pequeño, pero con pilas y pilas de dinero. También se fijó que había un hombre, una única persona que parecía contar dinero.

-1.305.678, 1.305,679,1305680.... ¡Ay! ¿Quién eres tú, jovencito?

-Hola, soy el principito —contestó frunciendo el ceño—. ¿Y tú quién eres?

—Yo soy Luis, el ladrón.

El principito recorrió al ladrón con la mirada y la pila de dinero que había tras él.

—¿Ladrón? ¿De los que roban? —preguntó este.

—Sí —dijo Luis— me dedico a robar.

—¿Por qué? ¿Eres pobre?

—No —contestó Luis, ofendido, mientras se quitaba el gorro blanco con rayas negras que tenía a conjunto con su ropa.

—¿Y por qué robas? —inquirió el principito, señalando la pila de dinero.

—Para comprar.

El principito frunció el ceño una vez más y volvió a recorrer el planeta con la vista.

—¿Comprar? Si este sitio está vacío.

—¿A ti que qué más te da? —dijo enfadado el ladrón —. No es asunto tuyo, chico.

El principito se encogió.

—Oh, perdona. Solo no entiendo por qué quieres tener tantas cosas.

—Para ser el mejor —dijo Luis, como si fuera algo más claro que el agua.

—¿Para qué quieres ser el mejor?

—Para que me tengan envidia. ¿Por qué?

—Porque...- Luis siguió pensando. —¡Uy, qué pesado eres, niño! Porque soy el mejor y punto. Vete de aquí, anda.

El principito se sorprendió ante su arrebato y se fue asustado, dejando al ladrón detrás, quién seguía contando. Cuando se alejó lo suficiente, empezó a reflexionar sobre lo que había aprendido aquel día y a quién había conocido. Horas más tarde murmuró para él mismo, “¡Ser el mejor! Qué idea más tonta! Además, robar porque sí... Eso es de caprichosos. No me gusta.”

Y así, ese día, el principito se dio cuenta de que Luis, el ladrón, estaba solo y que el único que no se podía comprar con sus millones de pilas de dinero era felicidad y alguien que le quisiera.

María Guijo, 2º A   



EL ÁRBOL BONDADOSO

El principito siguió su camino hasta que llegó a un planeta grande y lleno de plantas.

-¿Qué te trae por aquí?- le preguntó un árbol mágico con aspecto de mujer.

-Vengo de un largo viaje y me gustaría descansar un poco en tu planeta ya que se ve muy acogedor -le respondió el principito.

El árbol extendió una de sus raíces para cogerlo y ponerlo en un arbusto acogedor.

-Aquí puedes descansar, pero mañana a primera hora del día te tendrás que ir- le dijo el árbol

-¡Muchas gracias!- dijo el principito.

El principito tenía miedo porque aquel lugar era muy oscuro, así que fue a buscar algo con lo que taparse del frío.”Creo que esta gran hoja verde y suave me valdrá”, pensó para sí. La cogió, se dirigió al arbusto y se durmió.

Al día siguiente,en cuanto se despertó ,cogió sus cosas y se fue en busca del árbol.

-Muchas gracias por dejar que me quedara, eres muy amable- le dijo el principito.

-De nada. Que tengas buen viaje- le respondió el árbol.

Y así el principito siguió su camino.

Adriana Borreguero, 2º A

                                          


EL GRANJERO

El principito se encontraba de camino a un nuevo planeta que explorar y del que aprender. Acercándose, vio un pequeño planeta, rodeado por una capa de césped. Al llegar y observar el mundo en el que acaba de aterrizar, vio todo tipo de animalitos, pequeñas colinas y una casa enorme y colorida. El principito, notoriamente atraído, fue hacia la casa. Al llegar tocó la puerta y a los pocos segundos alguien le abrió. Se trataba de un granjero. Era alto, llevaba barba y el pelo corto, vestía una camisa y unos vaqueros con unas botas enormes. El granjero se veía emocionado por esa inesperada visita.

– Hola, he venido aquí para aprender de todo lo que se pueda – dijo el principito.

– Hola, mucho gusto ver a alguien por aquí – comentó el granjero – me encantará enseñarte todo lo que hay en este planeta; ven por aquí.

Al pasar por la parte de atrás de la casa, el principito vio parcelas de cultivo de todo alimento que se podían sembrar; vio un bosque enorme, un pequeño taller, y un valle gigantesco, con muchos animales pacíficos.

El principito se preguntó cómo el granjero había podido “construir” todo aquello, hasta que este le dijo:

– ¿Ves todo esto? He tardado mucho en hacerlo.

– Bueno, parece poco, pero para mí esto es suficiente. Además, para mí, tiene mucho más valor que cualquier otra cosa.

– ¿Ya no queda nada más? – preguntó el principito.

– Sí, supongo que hay gente a la que no le hace falta demasiado para ser feliz.

– Bueno, supongo que ya me puedo ir, ya he aprendido mucho – dijo el principito.

– Gracias por pasarte por aquí, suerte con tus aventuras.

Daniel Marín, 2º A




EL PLANETA DEL DIBUJANTE DE CÓMICS


El Principito estaba llegando a un nuevo planeta, muy colorido y grande. Cuando aterrizó, se encontró con un hombre, un dibujante de cómics.

-Buenas, ¿qué te trae por este planeta?- preguntó el dibujante al ver al principito.

-Hola, estaba viajando por algunos planetas. ¿Quién es usted?- preguntó el principito.

El dibujante soltó el cómic que estaba dibujando y miró al principito.

-Yo soy un dibujante de cómics.

-¿Cómics? Nunca he oído hablar de eso- comentó el principito.

- Si no los conoces, déjame que te explique,- dijo el dibujante.- Los cómics son como cuentos, pero son distintos, se dibuja a todos los personajes- le explicó el dibujante.

Al escucharlo, el principito se emocionó por lo interesante que le parecía.

-¡Eso suena fantástico!- exclamó el principito emocionado.-Entonces, ¿cómo se escribe lo que dicen los personajes?- preguntó intrigado.

-Es fácil. Dijo antes de sacar un cómic dibujado por él. ¿Ves esto?- dijo señalando un bocadillo.-Esto se llama bocadillo, es lo que se usa para escribir lo que dicen los personajes- explicó el dibujante.

-¡Eso es fantástico!- exclamó el principito.- Pero, ¿es más difícil de hacer?- preguntó.

-Sí, es más difícil de hacer que un libro normal, pero me gusta más, me gusta hacer muchos dibujos- explicó el dibujante.

-Sí, parece más difícil, pero si es verdad que queda muy bien con tantos dibujos - dijo el principito.

-Bueno, ha sido un placer hablar con usted, pero tengo mucho trabajo- dijo el dibujante, que siempre está trabajando.

-Gracias por enseñarme los cómics, volveré a visitarte, adiós- se despidió el principito.

-Hasta otro momento- dijo el dibujante antes de volver al trabajo.

Y así, el principito se fue, descubriendo un nuevo tipo de cómics y un nuevo amigo.

Xavi Teruel, 2º A

EL PLANETA MUSICAL

El principito abandonó el planeta Tierra para seguir viajando y conociendo otros jugares lejanos.

-¡Madre mía, qué vacio más oscuro tiene el espacio !- pensó en alto el principito- . Pero seguiré mi camino.

A lo lejos vislumbró un nuevo planeta que parecía un altavoz gigante con luces RGB. Emanaba tal sonido que hacía que vibrara todo el espacio.

-¡Qué ruidos asoman desde este planeta!- exclamó el principito- ¿Quién manda aquí?

Apareció un ser flotando y respondió:

-Yo mando aquí, jovenzuelo. Bienvenido a “Carnavalandia”. ¿En qué puedo ayudarte?- preguntó el ser flotante. Era alto, llevaba cascos e iba disfrazado de una persona famosa.

-De jovenzuelo nada, me llamo principito, ¿y usted cómo se llama?- dijo el principito.

-Me llamo Pablo Pineda, también llamado “Penedita”.- dijo el ser flotante Pinedita.

-Otra cosa, ¿por qué tenéis la música tan fuerte?¿Y qué estáis escuchando?- preguntó impacientemente el principito.

-Porque vivimos de la música, somos amantes del carnaval, por eso, el nombre del planeta. Estamos escuchando el primer premio en chirigotas del año pasado del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas de Cádiz - respondió Pinedita.

-Guay, ¿y cómo se llamaban?- preguntó de nuevo el principito

-Se llamaban “Comparsa Los Calaíta (fuimos a por tabaco)”.

-¿Y este año cómo se llaman?

-Este año se llaman “Los amish del mono, fuimos a por piononos (La decepción)”

-¿Y han llegado a la final?

-Todavía no se sabe, actúan el martes en las semifinales. Yo espero que sí ganen, de hecho, mucha gente no confiaba en ellos el año pasado y ganaron...

-Bueno, gracias por la información, me tengo que ir, pero... ¿me los recomiendas?

-Pues claro que sí, las chirigotas del Pelu son buenísimas. Hasta luego- se despidió Pinedita.

-Adiós- respondió el principito, con la mano en alto, mientras se alejaba del lugar.

Daniel Jiménez, 2º A




jueves, 22 de enero de 2026

LA CARTA PERSONAL

 

La carta personal es un texto de comunicación informal entre personas que se conocen, como amigos o familiares, para compartir sentimientos, pensamientos y experiencias utilizando un lenguaje cercano y coloquial. Nuestros alumnos de 1º D las han realizado en la materia de Refuerzo de Lengua. Espero que os gusten.

La carta personal

9 De enero del 2026

París (Francia)

Querido papá:

Por fin, después de ocho horas de viaje, he llegado a París. He estado muy aburrido durante el trayecto, salvo por una señora que se enfadó conmigo porque decía que mi asiento era el suyo. Yo creo que estaba loca.

Al llegar a la ciudad, ya he empezado a echarte de menos. Ahora mismo ya estoy en el piso que alquilaste en París, y desde donde te escribo estas palabras. Mañana voy a la universidad para hacer mi carrera de Psicología, será mi primer día de universitario. Espero aprobar el curso para trabajar pronto y ayudar a la economía familiar, pues sé que has hecho un gran sacrificio para que yo venga aquí. Mientras tanto, me adapto a mi departamento y a mi nueva vida. Nada más llegar, he hecho un nuevo amigo, que se llama Pineda Curiel. Como ves, su apellido es francés; va a estar en el departamento mucho tiempo, porque su novia lo ha echado de su casa.

Bueno, un abrazo fuerte, que va siendo la hora de dormir.

Tu querido hijo, Carlos.

P.D: Gracias por haberme comprado el billete. Dale recuerdos a mis hermanos


Carta para mi amigo de internet

9 de enero de 2026

El Viso del Alcor ( Sevilla)

Hola Maikel, ¿qué haces? ¿Cómo te va la vida? Soy Carlos, el que ha jugado al Fornite contigo durante los dos últimos meses. Te hablo por si quieres venirte para mi casa algún día. Ya sé que te coge un poco lejos, pero para eso están los autobuses. Mira, yo sé hacer un backflip; te enseñaré a hacerlo.

Te voy a contar un secreto: me escapo de mi casa cada noche con la moto para quedar con mi amigo Pineda, que también tiene una moto. Juntos hacemos carreras, competimos en la feria para ver quién es más rápido. Un día te vienes a El Viso del alcor para comer pipas en el parque, así conoces también a mis padres y a mi amigo. Mi padre es policía y tiene un táser que te deja inconsciente. No le comentes que te lo he dicho. Mi madre es cocinera en el bar Tatiana y nos puede preparar unos bocadillos especiales o un buen bizcocho, lo que queramos; es muy buena cocinera.

El otro día mi madre se cargó la Play y la estoy arreglando con mis ahorros.vLa rompió intencionadamente porque suspendí Plástica en el primer trimestre. Pero la culpa la tiene la seño, que me tiene manía.

Bueno,  con todo esto, espero que me conozcas mejor y vengas a pasar unos días a mi casa.

Un abrazo de tu buen amigo Carlos.

P.D: Trae tu Play, que la mía está rota; jugaremos unas buenas partidas.




La carta personal

MÁLAGA, 28/3/2026

Querida Aya, ¿coḿo estás? Te estoy escribiendo esta carta para que veas lo que hago en mi día a día, así podrías, si te apetece, venir de viaje a Málaga para visitarme. Si lo haces, me alegraré mucho y te voy a llevar a los mejores sitios de toda la ciudad para probar la mejor comida, comprar ropa y todo lo que quieras. Podremos hablar un poco sobre mí y de cómo nos va la vida.

Te informo de que trabajo en una empresa muy famosa de tecnología, Detecno. Me dedico a buscar información de la IA y estoy a punto de que me suban a Jefa de Personal. Ya me estoy emocionando mucho con lo que te cuento porque este trabajo me hace muy feliz.

Cuando vengas, te presentaré a mi familia. En mi casa somos muchos y tú serás un más de nosotros. Mi madre se llama Laila, es guapa y encantadora en el trato; y mi padre, Mohamed. Mis hermanos son Ismael y Zineb, y son más pequeños que yo y muy juguetones.

Ojalá que te haya agradado mi carta y me visites pronto.

Muchos abrazos de tu querida amiga Hiba Minai.



La carta personal

9 Enero 2026

El Viso del Alcor

Querido papá:

Quería darte las gracias por todo lo que has hecho por mí durante todo este tiempo y por todo lo que haces cada día para que no me falte de nada y esté bien. Gracias por cuidarme siempre y por estar ahí. Todos los consejos que me das me ayudan mucho y me sirven para ser mejor persona. Aunque a veces no lo diga, los tengo en cuenta y te lo agradezco de verdad.

Hoy he cumplido 15 años y lo hemos celebrado en el campo a lo grande. Me lo he pasado superbién y ha sido un día que no voy a olvidar nunca, uno de los mejores de mi vida. Muchas gracias también por la moto y la PS5, me han encantado y me han hecho muchísima ilusión.

Gracias por todo, papá. Te quiero mucho.

J.M. Pineda Curiel





La carta personal

9 Enero 2026

El viso del Alcor


Querido Antonio:

Ha pasado mucho tiempo desde que hablamos la última vez, por eso quiero contarte más de mí.

Mira, cuando me levanto a las 5:00 me voy al bar con mi madre porque ella no nos puede dejar solos en casa a mí y a mi hermano. Así que ella sale a trabajar y nosotros madrugamos y la acompañamos . En su bar te puedo invitar a comer, pues mi madre sabe cocinar muy bien ( te vas a chupar los dedos). Después voy al instituto y allí paso las 6 horas aburrido. A las cinco de la tarde salgo y me voy una hora al boxeo, donde me encuentro con mis amigos. No sabes lo que me gusta este deporte. Cuando pueda, espero ir a competir. En el horario de tarde también cojo la bicicleta para salir con mis amigos, Maikelín, Joselín y Pinedín. Muchos días vamos a comer juntos al Mcdonald y echamos unas risas.

Te espera pronto tu amigo Pedro Rodríguez Ocaña.

P.D: Cuando vengas, no te acerques a mi hermano porque es muy pesado.





lunes, 10 de noviembre de 2025

NOS CONVERTIMOS EN OBJETOS

Imagina que despiertas un día y tú ya no eres tú, eres un zapato, unos pendientes o una pantalla de ordenador. ¿Qué ha ocurrido con tu cuerpo? ¿Cómo has llegado a ese estado? Pues eso es lo que les ha ocurrido a los personajes  de estos microrrelatos. Los alumnos de 1º D han disfrutado con su producción, espero que a vosotros también os gusten.


NOS CONVERTIMOS EN OBJETOS



SOY UN RIFLE

Me desperté en medio de la selva y vi que estaba en la espalda de un hombre. No podía saber quién me había colocado allí. Me preocupé bastante, ni era yo ni  sabía cómo volverme humano. En aquel momento sentí una mano sobre aquella espalda, se acercaba a mí. Me levantaron, apuntaron conmigo y en ese momento me percaté de que era un rifle . Apretaron el gatillo y dispararon a un león. Yo disparaba por la boca. No podía hablar ni moverme ni mear , solo me usaban para disparar.

Un día, mi amo estaba cansado de usarme y quería deshacerse de mí, así que me tiró a la trituradora. Segundos antes de caer al fondo de la máquina, me desperté ; solo había sido un sueño.

Carlos Lúquez, 1º D






Soy un bolígrafo

Me desperté aquella mañana y me sentía muy rara. En ese momento me acordé de que el día anterior me había comido un kebab con salsa blanca cuyo sabor era muy raro. Pensé que era un sueño y en ese momento me pellizqué la mano y sentí dolor, así que todo era verdad. Todo se complicó cuando mi hermana me metió en su estuche, donde todo estaba muy oscuro. Cuando ella llegó a clase, empezó a escribir con el bolígrafo.¡¡¡ QUE ERA YO!!! Sentía que cuando rozaba el papel yo me quemaba tanto que llegó un momento en que me desmayé. 

No sé el tiempo que pasó, pero al despertar sentía mi carne suave y blanda, ya estaba en mi cuerpo otra vez. No me lo pude creer hasta que me miré en el espejo y empecé a saltar de la alegría después de un dia tan agotador y de aventura.

Hiba Minai, 1º D



El zapato encantado de la Feria de Mairena

Era la Feria de Mairena… ¡Qué bien me lo estaba pasando!

Las luces brillaban, la música sonaba por todas partes y el aire olía a algodón de azúcar y churros recién hechos. Todo iba perfecto… hasta que fui a montarme en una atracción y discutí con una mujer que quería colarse.

Ella comenzó a decir muchas palabras extrañas, levantando las manos hacia el cielo:

—¡A los dioses del cielo, abracadabra… aaaa!

Entre todas esas palabras, escuché una muy rara:

—¡Que te conviertas en un zapato!

Yo, por supuesto, no creí nada de lo que decía. Pensé que solo estaba loca o enfadada.

Pero, a la mañana siguiente, cuando desperté, noté algo muy extraño: ¡me había convertido en un zapato! Sentía que no podía moverme. No tenía brazos ni piernas, solo cuero, suela y cordones.

De pronto, mi hermano entró en mi habitación. Me vio sobre la cama y, pensando que eran sus zapatos nuevos, me calzó sin saber que yo estaba dentro. En ese momento empecé a marearme, y cuando abrochó los cordones, sentí como si me estuvieran estrangulando.

Grité con todas mis fuerzas, pero él no podía oírme. Yo estaba desesperado y muy arrepentido de haber insultado a aquella mujer. Pensé y pensé en una solución y se me ocurrió que debía pedirle perdón, pero… ¿cómo hacerlo si no podía moverme por mi cuenta?

Mi hermano salió de casa y, sin saberlo, me llevó puesto hasta la feria. Minutos después, se detuvo en un bar… ¡y allí estaba ella, la mujer del conjuro, la bruja loca!

Grité lo más fuerte que pude, y, entre toda la multitud, solo ella me escuchó.

—¡Lo siento! —le dije. ¡No debí insultarla!

La mujer me miró y respondió con calma:

—Está bien, te perdono… pero no lo vuelvas a hacer.

—No lo haré, te lo prometo —contesté, con sincero arrepentimiento.

Ella sonrió y dijo:

—Cuando vuelvas a despertar, volverás a ser humano.

Y así fue. A la mañana siguiente abrí los ojos y, para mi alivio, ya tenía mi cuerpo de nuevo. Desde aquel día aprendí a tener cuidado con mis palabras… y a no discutir con extraños en la feria.

José Manuel Pineda Curiel, 1º D



lunes, 13 de octubre de 2025

Instrucciones para encontrar el tesoro

 

Si quieres encontrar el GRAN TESORO, primero deberás leer las instrucciones para llegar hasta él. Sigue los pasos que te dan nuestros alumnos de 1º D y seguro que hallarás joyas y monedas para hacerte rico.



El tesoro escondido de Pedrito de la Mafia

1- Cuando estés en El Viso, busca la casa de Pedrito de la Mafia. Para localizarlo, debes encontrar una casa con una foto de una espada en la misma puerta.

2- En su interior, accede al cuarto de baño. Allí tienes que romper la parte baja de la ducha y se abrirá un gran agujero.

3- Te tiras y caerás en un colchón con dos interruptores debajo de la cama: uno sirve para encender las luces , y el otro sirve para que la cama se abra. Pulsa los dos interruptores.

4- Además, debajo de la cama hallarás tu tesoro, una espada de diamante. Si no tienes el poder suficiente, te envenenará; pero si eres el escogido, te brillará.

ESPADA DE DIAMENTE: tiene poderes mágicos, la supervelocidad y la teletransportación.

Carlos Lúquez, 1º D


EL TESORO DE JAÉN

  1. Cuando estés en Jaén, localiza una estatua que tiene una serpiente. Pulsale en un ojo y se abrirá una puerta hacia un sótano.

  1. Una vez allí ,debes tener cuidado con las trampas, que son muchas y muy peligrosas.

  1. Debes pasar unas escaleras subterránea y, al final, debes buscar la pista secreta entre los muros de la pared.

  2. Esa pista te dará la clave para encontrar el cofre, que estará bien escondido.

  3. Cuando encuentres el cofre y lo abras, debes correr porque la cueva se estará desmoronando.

Hiba Minai, 1º D


EL TESORO DE PINEDA

  1. Antes de entrar, debes tener cuidado con las trampas que hallarás en el camino y estar atento a todos los movimientos que hagas.

  1. Entra por la puerta principal que te dará acceso a una escalera donde encontrarás la llave para la próxima pista.

  1. Cuando estés arriba, en las escaleras, debes presionar el botón rojo que dará acceso a una habitación en penumbra.

  1. Cuando entres, encontrarás varias llaves: usa la de color morado para llegar a la ultima sala con la pista para llegar al tesoro.

  1. Una vez que llegues a esa última sala, usa la llave azul para abrir el cofre ( si usas otro color, serás abducido por un agujero negro).

    ¡Ya tienes el tesoro en tus manos!

    José Manuel Pineda Curiel, 1º D



Indicaciones del Camino Secreto

  1. Cuando llegues a la entrada de la cueva, sigue andando hacia delante y te encontrarás con un papel que tiene un mapa.

  2. Sigue el camino que te indica el mapa hasta que llegues a una puerta de madera. Al fondo hay un cuadro, quítalo y le das a la palanca que hay incrustada en la pared.

  3. Después, se abrirá una gran ventana de cristal templado, ve rápido porque se cierra en 10 segundos.

  4. A continuación, pulsa un botón que está en una mesa al lado de una pala y se abrirá un pasadizo.

  5. Más adelante, en una pared, hay una flecha apuntando hacia abajo.

  6. Coge la pala y empiezas a escabar y a dos metros de profundidad, más o menos, hay un cajón con una llave. Esa llave es de una puerta, ábrela y ¡allí estará el cofre del tesoro!

José Luis Crespo Peña, 1º D




viernes, 10 de octubre de 2025

Relato de un viaje

 Nuestros viajes pueden estar llenos de aventuras y, si no fuera así, pues nos las inventamos.  Eso es lo que han hecho nuestras alumnas de 2º A. Espero que os gusten sus creaciones.




UN SUEÑO MUY REAL

Desperté en una cueva oscura y húmeda. Agitada y con la respiración acelerada, traté de levantarme no muy torpemente. Me puse de pie para descubrir que estaba atada a unas cadenas. Con un quejido de dolor por el golpe, me levanté y corté las cadenas de mis pies con mi espada. Me fijé en la cueva: era pequeña pero ancha. Tenía bastantes tipos de cadenas, más gruesas, más finas… Noté un charco de sangre a mi alrededor, sobre todo en mi pierna. Estaba herida. Me arranqué un trozo de camiseta e hice un vendaje improvisado. Me levanté tambaleándome, sintiendo el peso de la situación sobre mis hombros. ¿Me habían secuestrado? ¿Cómo había llegado ahí?

Caminé por la cueva, buscando pistas, o una salida. Tras varios metros, escuché un ruido, como si fuera un rugido. Mis pupilas se dilataron del terror. Mis piernas, sin el permiso de mi cerebro, caminaron hacia donde provenía (o al menos, eso creía) el ruido. Me congelé completamente.

-Oh, no…

Un gran dragón de unos veinte metros, piel verde oscura y áspera me miraba con sus grandes ojos amarillos y naranjas como el fuego. Temblando de pies a cabeza, reuní el valor para hablar

Hhhhola? – murmuré, con la voz temblando.

Lo único que recibí de respuesta fue un gruñido que me puso los pelos de punta. El dragón me miraba amenazante, como si estuviera comiéndome con la mirada. Cuando este dio un paso, chillé los más que pude y salí corriendo a más no poder. Cuando abrí una puerta, me encontraba en mi habitación de nuevo. Mi mente estaba reviviendo los momentos una y otra vez y no salí de ese trance hasta que mi madre me gritó.

--¡¡María!! La cena está lista!

--¡Ya voy, mamá!-- grité a todo pulmón, alterada.

Esa noche me di una ducha relajante, con mi música favorita de fondo.¿Qué había pasado? ¿Todo me lo había imaginado? Sacudí la cabeza y me obligué a pensar en el examen de mañana.

Aquella noche soñé con lo ocurrido. Esa oscura y tenebrosa cueva. Esas gordas y largas cadenas, ese dragón… Aquel recuerdo me atormentaba durante todo el día y la noche.

--Esto no puede seguir así -- pensé al día siguiente. -No es normal lo que me está pasando.

Bajé las escaleras y me acerqué a la cocina, donde estaba mi portátil. Lo encendí y busqué:¿Es posible soñar algo rarísimo y no poder dejar de pensar en ello?”

Al presionar “Buscar”, lo primero que me apareció fue una imagen del dragón. Chillé de nuevo, aterrada. A los pocos segundos la imagen desapareció y busqué la información: Los recuerdos y sueños repetitivos pueden ser un reflejo de algo que te haya pasado como en otra vida”

Aquello que me atormentaba era un pasado, un recuerdo de otra vida que se había quedado en mi memoria. Que había esperado y atormentando en un momento preciso. Un recuerdo tenebroso y realista.

María Guijo Moreno, 2º A


VIAJE DE CAZA

Carlos y José salían a cazar todos los domingos. Carlos tenía una camiseta abotonada de color rojo; José siempre iba como su amigo, solo que su camiseta era verde. Eran tal para cual.

Un domingo cualquiera, los amigos, se dirigían al campo, iban en su camión, listos para la aventura. Una vez llegaron a su destino, caminaron hacia su merendero de siempre. Se sentaron y procedieron a comer los bocadillos y la charcutería que habían traído. Cuando terminaron de comer, decidieron que ya era hora de la caza. Hoy venían en busca de aves más que nada.

¡En esta zona seguro que habrá muchas aves! – exclamó Carlos.

¡Sí, no puedo esperar a ver la cara de nuestros amigos al ver cuántas aves hemos cazado! – le respondió José compartiendo su entusiasmo.

Horas después, los amigos habían cazado una gran cantidad de piezas. Pero cuando se dieron cuenta, no sabían dónde estaban, habían perdido la noción del tiempo completamente y había oscurecido mucho. Carlos intentó usar el GPS de su teléfono, pero ni el dispositivo pudo reconocer su paradero. Entraron en pánico. ¿Qué iban a hacer ahora?

De repente, escucharon pasos en la hierba; su preocupación aumentó ya que esos sonidos no provenían de ellos. Miraron hacia el frente, delante de ellos, se encontraba una inquietante criatura. Era una especie de ciervo, pero su tamaño era anormal. Tenía tres gigantes ojos que les miraban intensamente, dos puntiagudos cuernos a cada lado de la cabeza. Esta criatura estaba de pie. La bestia les soltó un chillido agonizante. Ellos corrieron hacia otra dirección sin mirar atrás, pero la criatura cada vez aumentaba más su velocidad, y…. los atrapó…

Desde ese día, nadie volvió a saber nada de la pareja de cazadores. En su pueblo había muchas teorías de lo que había pasado: unos decían que ya no querían hacerse cargo de sus familias; otros, que unos cazadores les habían disparado; y los más audaces, que había sido la criatura del bosque…

Aurora Jiménez Gómez, 2º A




UNOS DÍAS EN LA MONTAÑA

Una mañana tranquila de invierno, Luisa y su familia se fueron a pasar el fin de semana a la montaña. Hacía mucho tiempo que no hacían una escapada en familia, así que cogieron las cosas y se fueron a la aventura. Tras tres largas horas de camino, nada más llegar a la casa, notaron algo raro, su perro estaba muy nervioso buscando cosas y olfateándolo todo.

Tras largo rato sin haber encontrado nada, decidieron acomodarse bien para disfrutar y relajarse en el finde. Por la noche, Luisa estaba jugando con sus primas en el inmenso patio de flores, todo rodeado de montañas, cuando, de repente, notaron algo aún más extraño: una luz de un cuarto en el que no se podía entrar, se había encendido de la nada. Rápidamente, se dieron cuenta y fueron a llamar a sus padres.

Al día siguiente, se despertaron y se fueron de ruta por la montaña. De regreso, vieron una sombra de un hombre corriendo por los alrededores de la casa. Ya eso no era normal, así que los padres empezaron a preocuparse. Eso jamás les había pasado allí. Pensaron que si algo extraño volviera a ocurrir, llamarían de inmediato a los dueños.

Llegada la noche, los padres se fueron a dormir y los niños se quedaron en el salón viendo una película. Luisa, con tanta curiosidad y con tanta impaciencia, dijo:

-Ahora que los padres están dormidos, vayamos a averiguar qué es lo que hay en esa habitación tan extraña. ¿Quién viene conmigo?

-Pero, Luisa, ¿tú eres consciente de lo que quieres hacer?-- preguntó sorprendido su hermano Luis echándose las manos a la cabeza.

A continuación, sin hacerle caso, se fueron a verlo. No estaban nada preparados para aquello…Nada más abrir, la puerta gritaron: “¡Aaaah! ¡Qué susto me acabo de pegar!”

Había un hombre mayor, con largas barbas blancas, pies sucios y un gato negro con ojos rojos. Ambos estaban acostados en un sillón y del grito se despertaron. Finalmente, durmieron con terror, sabiendo ya lo que había. Pero, nada más despertar, se fueron de vuelta a casa. Ese fin de semana, que iban a pasarlo tranquilos y con alegría, se había convertido en un verdadero infierno.

Gema Moreno Santos, 2º A