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domingo, 22 de febrero de 2026

EL NUEVO PLANETA DEL PRINCIPITO

El principito no para de viajar, y los alumnos de 2º A nos relatan las historias que ha vivido en los nuevos planetas que ha visitado. Espero que os gusten.




 EL PRINCIPITO Y EL LADRÓN

Tras un largo viaje, el principito llegó a su último planeta. Este era bastante pequeño, pero con pilas y pilas de dinero. También se fijó que había un hombre, una única persona que parecía contar dinero.

-1.305.678, 1.305,679,1305680.... ¡Ay! ¿Quién eres tú, jovencito?

-Hola, soy el principito —contestó frunciendo el ceño—. ¿Y tú quién eres?

—Yo soy Luis, el ladrón.

El principito recorrió al ladrón con la mirada y la pila de dinero que había tras él.

—¿Ladrón? ¿De los que roban? —preguntó este.

—Sí —dijo Luis— me dedico a robar.

—¿Por qué? ¿Eres pobre?

—No —contestó Luis, ofendido, mientras se quitaba el gorro blanco con rayas negras que tenía a conjunto con su ropa.

—¿Y por qué robas? —inquirió el principito, señalando la pila de dinero.

—Para comprar.

El principito frunció el ceño una vez más y volvió a recorrer el planeta con la vista.

—¿Comprar? Si este sitio está vacío.

—¿A ti que qué más te da? —dijo enfadado el ladrón —. No es asunto tuyo, chico.

El principito se encogió.

—Oh, perdona. Solo no entiendo por qué quieres tener tantas cosas.

—Para ser el mejor —dijo Luis, como si fuera algo más claro que el agua.

—¿Para qué quieres ser el mejor?

—Para que me tengan envidia. ¿Por qué?

—Porque...- Luis siguió pensando. —¡Uy, qué pesado eres, niño! Porque soy el mejor y punto. Vete de aquí, anda.

El principito se sorprendió ante su arrebato y se fue asustado, dejando al ladrón detrás, quién seguía contando. Cuando se alejó lo suficiente, empezó a reflexionar sobre lo que había aprendido aquel día y a quién había conocido. Horas más tarde murmuró para él mismo, “¡Ser el mejor! Qué idea más tonta! Además, robar porque sí... Eso es de caprichosos. No me gusta.”

Y así, ese día, el principito se dio cuenta de que Luis, el ladrón, estaba solo y que el único que no se podía comprar con sus millones de pilas de dinero era felicidad y alguien que le quisiera.

María Guijo, 2º A   



EL ÁRBOL BONDADOSO

El principito siguió su camino hasta que llegó a un planeta grande y lleno de plantas.

-¿Qué te trae por aquí?- le preguntó un árbol mágico con aspecto de mujer.

-Vengo de un largo viaje y me gustaría descansar un poco en tu planeta ya que se ve muy acogedor -le respondió el principito.

El árbol extendió una de sus raíces para cogerlo y ponerlo en un arbusto acogedor.

-Aquí puedes descansar, pero mañana a primera hora del día te tendrás que ir- le dijo el árbol

-¡Muchas gracias!- dijo el principito.

El principito tenía miedo porque aquel lugar era muy oscuro, así que fue a buscar algo con lo que taparse del frío.”Creo que esta gran hoja verde y suave me valdrá”, pensó para sí. La cogió, se dirigió al arbusto y se durmió.

Al día siguiente,en cuanto se despertó ,cogió sus cosas y se fue en busca del árbol.

-Muchas gracias por dejar que me quedara, eres muy amable- le dijo el principito.

-De nada. Que tengas buen viaje- le respondió el árbol.

Y así el principito siguió su camino.

Adriana Borreguero, 2º A

                                          


EL GRANJERO

El principito se encontraba de camino a un nuevo planeta que explorar y del que aprender. Acercándose, vio un pequeño planeta, rodeado por una capa de césped. Al llegar y observar el mundo en el que acaba de aterrizar, vio todo tipo de animalitos, pequeñas colinas y una casa enorme y colorida. El principito, notoriamente atraído, fue hacia la casa. Al llegar tocó la puerta y a los pocos segundos alguien le abrió. Se trataba de un granjero. Era alto, llevaba barba y el pelo corto, vestía una camisa y unos vaqueros con unas botas enormes. El granjero se veía emocionado por esa inesperada visita.

– Hola, he venido aquí para aprender de todo lo que se pueda – dijo el principito.

– Hola, mucho gusto ver a alguien por aquí – comentó el granjero – me encantará enseñarte todo lo que hay en este planeta; ven por aquí.

Al pasar por la parte de atrás de la casa, el principito vio parcelas de cultivo de todo alimento que se podían sembrar; vio un bosque enorme, un pequeño taller, y un valle gigantesco, con muchos animales pacíficos.

El principito se preguntó cómo el granjero había podido “construir” todo aquello, hasta que este le dijo:

– ¿Ves todo esto? He tardado mucho en hacerlo.

– Bueno, parece poco, pero para mí esto es suficiente. Además, para mí, tiene mucho más valor que cualquier otra cosa.

– ¿Ya no queda nada más? – preguntó el principito.

– Sí, supongo que hay gente a la que no le hace falta demasiado para ser feliz.

– Bueno, supongo que ya me puedo ir, ya he aprendido mucho – dijo el principito.

– Gracias por pasarte por aquí, suerte con tus aventuras.

Daniel Marín, 2º A




EL PLANETA DEL DIBUJANTE DE CÓMICS


El Principito estaba llegando a un nuevo planeta, muy colorido y grande. Cuando aterrizó, se encontró con un hombre, un dibujante de cómics.

-Buenas, ¿qué te trae por este planeta?- preguntó el dibujante al ver al principito.

-Hola, estaba viajando por algunos planetas. ¿Quién es usted?- preguntó el principito.

El dibujante soltó el cómic que estaba dibujando y miró al principito.

-Yo soy un dibujante de cómics.

-¿Cómics? Nunca he oído hablar de eso- comentó el principito.

- Si no los conoces, déjame que te explique,- dijo el dibujante.- Los cómics son como cuentos, pero son distintos, se dibuja a todos los personajes- le explicó el dibujante.

Al escucharlo, el principito se emocionó por lo interesante que le parecía.

-¡Eso suena fantástico!- exclamó el principito emocionado.-Entonces, ¿cómo se escribe lo que dicen los personajes?- preguntó intrigado.

-Es fácil. Dijo antes de sacar un cómic dibujado por él. ¿Ves esto?- dijo señalando un bocadillo.-Esto se llama bocadillo, es lo que se usa para escribir lo que dicen los personajes- explicó el dibujante.

-¡Eso es fantástico!- exclamó el principito.- Pero, ¿es más difícil de hacer?- preguntó.

-Sí, es más difícil de hacer que un libro normal, pero me gusta más, me gusta hacer muchos dibujos- explicó el dibujante.

-Sí, parece más difícil, pero si es verdad que queda muy bien con tantos dibujos - dijo el principito.

-Bueno, ha sido un placer hablar con usted, pero tengo mucho trabajo- dijo el dibujante, que siempre está trabajando.

-Gracias por enseñarme los cómics, volveré a visitarte, adiós- se despidió el principito.

-Hasta otro momento- dijo el dibujante antes de volver al trabajo.

Y así, el principito se fue, descubriendo un nuevo tipo de cómics y un nuevo amigo.

Xavi Teruel, 2º A

EL PLANETA MUSICAL

El principito abandonó el planeta Tierra para seguir viajando y conociendo otros jugares lejanos.

-¡Madre mía, qué vacio más oscuro tiene el espacio !- pensó en alto el principito- . Pero seguiré mi camino.

A lo lejos vislumbró un nuevo planeta que parecía un altavoz gigante con luces RGB. Emanaba tal sonido que hacía que vibrara todo el espacio.

-¡Qué ruidos asoman desde este planeta!- exclamó el principito- ¿Quién manda aquí?

Apareció un ser flotando y respondió:

-Yo mando aquí, jovenzuelo. Bienvenido a “Carnavalandia”. ¿En qué puedo ayudarte?- preguntó el ser flotante. Era alto, llevaba cascos e iba disfrazado de una persona famosa.

-De jovenzuelo nada, me llamo principito, ¿y usted cómo se llama?- dijo el principito.

-Me llamo Pablo Pineda, también llamado “Penedita”.- dijo el ser flotante Pinedita.

-Otra cosa, ¿por qué tenéis la música tan fuerte?¿Y qué estáis escuchando?- preguntó impacientemente el principito.

-Porque vivimos de la música, somos amantes del carnaval, por eso, el nombre del planeta. Estamos escuchando el primer premio en chirigotas del año pasado del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas de Cádiz - respondió Pinedita.

-Guay, ¿y cómo se llamaban?- preguntó de nuevo el principito

-Se llamaban “Comparsa Los Calaíta (fuimos a por tabaco)”.

-¿Y este año cómo se llaman?

-Este año se llaman “Los amish del mono, fuimos a por piononos (La decepción)”

-¿Y han llegado a la final?

-Todavía no se sabe, actúan el martes en las semifinales. Yo espero que sí ganen, de hecho, mucha gente no confiaba en ellos el año pasado y ganaron...

-Bueno, gracias por la información, me tengo que ir, pero... ¿me los recomiendas?

-Pues claro que sí, las chirigotas del Pelu son buenísimas. Hasta luego- se despidió Pinedita.

-Adiós- respondió el principito, con la mano en alto, mientras se alejaba del lugar.

Daniel Jiménez, 2º A




viernes, 2 de abril de 2021

El nuevo planeta del Principito

 


Antoine de Saint-Exupéry, autor de El Principito, cayó con su avión en el desierto de Libia, donde casi muere. Allí, para sobrevivir,  bebía el rocío de las alas de su avión recogido con un trapo manchado de aceite. Caminó cientos de kilómetros, deshidratado y sufriendo calor y frío, hasta que fue rescatado por un grupo de beduinos. Parte de esas vivencias sirvieron de inspiración para la creación de esta magnífica obra. 

Nuestros alumnos de 1º D han tenido la suerte de leerla para crear sus propios planetas.




EL NUEVO PLANETA DEL PRINCIPITO

El séptimo planeta que visitó el principito estaba habitado por un adolescente, no un adolescente tan normal, si no que no tenía amigos en la vida real, pero sí tenía amigos online.

Estaba enganchado al ordenador.

- Hola, ¿cuál es tu nombre?- le preguntó el principito.

Él no respondió hablando, pero lo escribió por el ordenador.

- Me llamo Manuel, ¿y tú?- decía en su pantalla.

El principito no respondió, como de costumbre, y le hizo otra pregunta:

-¿Por qué no hablas?

- Ya nadie habla, lo escriben todo - escribió Manuel.

-¡Eso es mentira, yo sí hablo! -exclamó el principito.

-Hablarás tú nada más -volvió a escribir.

El principito ignoró lo que le dijo para preguntarle más cosas.

¿Cómo se llama tu planeta? -preguntó el principito.

-Se llama “Gamer”- escribió Manuel.

-¿Y por qué se llama “Gamer”? -preguntó el principito.

-Porque “Gamer” significa jugador -escribió.

-Entonces tú juegas, ¿no?- preguntó el principito.

-Sí - escribió.

-Y…¿a qué tipo de juegos juegas? - preguntó el principito.

-Pues a varios tipos, no hay ninguno fijo - escribió.

El principito no se sorprendió porque se veía que era un chico vago, todo el día sentado frente al ordenador, y sin familia ni amigos.

Entonces el principito decidió preguntarle una cosa más:

- ¿Por qué no tienes ni familia ni amigos?

Y por primera vez habló y dejó de escribir.

-¡A ti no te importa! ¡Fuera de mi planeta o te arrepentirás!

Entonces el principito supo que le había molestado, y se fue del planeta.

El principito se quedó con la duda, pero no quiso volver al planeta por miedo.


Natalia Blanco Roldán 1ºD




EL NUEVO PLANETA DEL PRINCIPITO



El principito quería conocer nuevos mundos y sin que él se lo planteara se cruzó con un planeta desconocido.

El planeta era grande, pero las condiciones de vida eran muy peligrosas, ya que era desértico y no había mucha agua, y apenas comida. Al principio no le gustaba mucho, ya que, si no encontraba agua y comida se podía morir. Pero cuando miró hacia adelante, se encontró con algo que no se lo esperaba, un prado verde. Él no se lo podía explicar, porque la otra parte del planeta estaba seco y en esta parte había un auténtico paraíso.

El principito siguió investigando y se encontró una casita, y al lado había cultivos y una cascada enorme. Llamó a la casita para saber si había alguien, y cuando la puerta se abrió, apareció un joven de veinticuatro años aproximadamente, alto, delgado, de color de pelo castaño, y con gafas.

-Hola, buenos días, ¿cómo te llamas?- preguntó el principito.

-Hola, me llamo Alejandro, ¿cómo has podido llegar hasta aquí?- le preguntó Alejandro.

-Estaba visitando planetas y me crucé con este- respondió el principito.

Pero, el principito todavía no entendía cómo eran tan distintas las partes del planeta.

-¿Cómo es que una parte del planeta es desértica y la otra no?- preguntó el principito.

-Porque desde que llegué, estoy intentando poco a poco que todo vuelva a tener vida como antes- respondió Alejandro.

-¿Antes hubo vida?- le preguntó el principito.

- Antes este planeta tenía mucha vida y venía mucha gente a visitarlo. Pero el veinticuatro de septiembre de mil novecientos ochenta y cuatro hubo un bombardeo y el planeta se quedó desértico. Todo el mundo nos fuimos porque teníamos miedo. Ya que la vida era muy complicada. Sin embargo, sobre el dos mil me atreví a regresar de nuevo, y estoy intentando que todo vuelva a ser como antes- respondió Alejandro.

El principito se quedó impactado ya que nunca había escuchado algo parecido.

La noche ya se estaba acercando y el principito se tenía que ir, pero él no quería ya que se sentía muy a gusto hablando con su nuevo amigo.

-Encantado de conocerte, espero volver a verte pronto- le dijo el principito.

-Yo también estoy encantado de conocerte; siempre tendrás las puertas abiertas aquí- dijo Alejandro.

Carmen Fernández Gómez 1º






EL NUEVO PLANETA DEL PRINCIPITO


El principito iba desorientado por la galaxia, él solo veía estrellas, pero por fin encontró un nuevo planeta. No era ni muy grande ni muy pequeño, era mediano y en él había un vendedor de comida ambulante.

-¡Hola muchachito!- exclamó el vendedor- ¿Quieres sentarte y comer algo?

-Sí, gracias- le contestó el Principito.

Como tenía hambre y no tenía dinero, el vendedor le dejó comer gratis, pues sentía curiosidad de por qué estaba allí. El Principito le dijo que estaba haciendo un viaje .

-¿Tienes muchos clientes por aquí? - preguntó el Principito.

-Sí, porque al parecer en este sistema solar abunda el turismo- le contestó el vendedor.

-¿Y cuál será el próximo planeta que encuentres? - le preguntó el vendedor.

- No lo sé - le contestó el Principito.

Y una vez que terminó de comer se despidió y se fue, y pensó que el vendedor era muy amable por dejarle comer gratis.

Mario Ganaza Borreguero, 1ºD




El principito y el tren de carbón

Llegué, pues, a un nuevo planeta, cuya superficie era carbón, su atmósfera una espesa neblina de humo, y su ambiente estaba impregnado del mismo sonido, un sonido relativamente familiar…

¡Era un tren de carbón! Quedé estupefacto al ver ese tren, que se abría paso entre la niebla, con una luz cegadora que se apagó; el tren se paró, la puerta de la locomotora se abrió sin que nadie la empujara, como si de un espíritu se tratara, y el suelo carbonizado formó las pisadas que me hicieron temblar.

Logré escuchar una voz grave y cortada que se expandía como un murmullo muy suave y leve.

- No sabía que querías montar en mi tren - dijo aquella entidad desconocida.

Se desvaneció la niebla tan pronto como el tren y el carbón, y de repente parecía…MI PLANETA.

Arturo Jiménez peña 1ºD



En busca de un nuevo planeta

El principito se encontró un planeta y decidió ver lo que había allí. Iba caminando e investigando y se percató de que era muy verde y había muchas flores y animales. Más adelante se encontró a una niña.

-Hola ¿cómo te llamas ?- le preguntó.

-Hola, me llamo Matilda - dìjo la niña.

-Bonito nombre - dijo el principito.

-Y tú ¿ cómo te llamas ?- preguntó la niña.

-Me llaman el Principito.

-Bonito nombre - dijo la niña .

-¿Qué es este Planeta ?- preguntó el principito.

-Este Planeta es de la naturaleza - le respondió Matilda.

- ¡Oh, qué guay! -dijo el principito.

- ¿Ese perro es tuyo?- preguntó el principito.

- Sí, es mío. Se llama Tobby - le contestó Matilda.

- Bueno, encantado de conocerte. Ahora seguiré investigando este planeta tan chulo -dijo el principito.

- Vale Adiós- dijo Matilda.

El Principito siguió su camino . Tobby, que era el Perro de Matilda, se encariñó con el Principito y se fue detrás de él .El Principito se encontró un árbol que tenía manzanas .Él nunca había probado una manzana así que decidió cogerla y probarla, pero al cogerla empezó el planeta a ponerse todo negro. Todas las plantas y los árboles se volvieron negros. El Planeta se volvió negro porque era la única manzana que mantenía a las plantas y a los árboles vivo .El principito se asustó y Matilda apareció detrás de el . Matilda le explicó al principito .Matilda fue a su cabaña a por manzanas que tenía hechas por si pasaba este tipo de cosas. Cogió una y la puso en el árbol y todo volvió a la normalidad.

El principito tardó poco en irse en busca de unos nuevos planetas .


Ainhoa Muñoz Ojeda



El nuevo planeta del principito

El principito cogió su cohete y se dirigió a un planeta llamado Bolts, en el que iba a conocer a una persona amable, pero…¡Qué cosa tan rara tiene en los pies!Exclamó el principito. Entonces se bajó del cohete. Tenía mucha intriga porque nunca había visto algo tan raro.

-¡Hola,buenas noches!- dijo el principito con amabilidad.

-¡Hola,pero...pero…¿Tú qué haces por aquí? -le dijo la muchacha.

-Soy un niño que está ahora mismo viajando para conocer nuevos planetas.

-¡Ahh!¿Y qué te traes por aquí?- le preguntó.

-Pues muy sencillo,estaba dando una vuelta con mi cohete y he mirado para el lado y te he visto que tienes una cosa muy rara y redonda que le estás dando patadas- le dijo el principito.

-¡Ah!¿Quieres saber que és?

-Sí,sí- respondió el principito.

-¿Seguro?

-¡Segurísimo!

-Vale. Pues mira, es una cosa llamada balón.

-¿Cómo?- le interrumpió el principito.

-Sí,sí,lo que escuchas- le dijo la muchacha.

-¡Ahh!

-¿Quieres saber lo que és?¿Sí o No?

-Sí,sí.

-¿Por dónde iba yo? - preguntó el principito.

-Por cómo se llamaba la cosa esa. Creo que se llamaba balón- respondió el principito muy pensativo.

-Ah vale…¡Muchas gracias! Pues sigo,es una superficie redonda que sirve para jugar a un deporte llamado fútbol.

-¿Fútbol? Pero…¡Qué mente más rara tienes!

-Rara...¿por qué? Pero¿tú no querías saber lo que era?

-Sí,sí,pero me extraña mucho porque nunca he oído algo así.

-Ah,vale ¿sigo?

-Vale -respondió con amabilidad el principito.

-Y ese deporte consiste en que dos equipos, con siete jugadores cada uno, se enfrentan en un campo muy extenso, donde deben marcar goles en la portería contraria.

-¡Pues que guay! Nunca había oído hablar de eso. Además es muy interesante.

-Bueno,estoy encantada de conocerte. Mira, te voy hacer una propuesta…¿Te apetece?

-Enn,enn...Pues no sé,porque si es mala...Le respondió pensativo el principito.

-No tranquilo,no es nada malo.

-¡Vale pues acepto!

-Ok. Pues te reto a que juguemos los dos juntos un partido.¿Quieres?- preguntó la muchacha.

-Vale,vale - le respondió el principito.

Se quedaron allí un buen rato jugando hasta que se tuvo que marchar el principito.

-¡Adiós! - exclamó triste.

Maria de los Ángeles Ruiz León 1D




El nuevo planeta del Principito


Después de la visita al farolero, se dirigió al siguiente asteroide, el asteroide 331.

Este planeta, era un poco más grande que los demás, y se encontró a un personaje un poco especial.

-¿Quién eres?- le preguntó el Principito.

-Soy el general Rodrigo- dijo.

-¿Y, a qué te dedicas?- le volvió a preguntar el Principito.

-Soy militar y defiendo este planeta con mi vida- le respondió Rodrigo.

El Principito, que no estaba satisfecho, le siguió preguntando continuamente para saber más de él.

- ¿Para qué defiendes el planeta si no hay nadie más que tú?

-No sé. Pueden tenderme una emboscada.

-Pero ¿¡si estás solo en el asteroide!?

-Como ya te he dicho antes, no se sabe qué va a ocurrir en cualquier momento.

El militar vivía en un hangar con utensilios raros, armas y una nave destrozada.

Era fuerte, de pelo corto y negro, y de ojos verdes.

El Principito que lo veía algo ilógico, le preguntó:

-¿Es porque tienes miedo?

-Es… porque, cuando era pequeño, mi pueblo fue atacado por los del asteroide B335. Soy el único que sobrevivió al ataque, y me preparo por si me vuelven a atacar, aunque esté solo.

Entonces, el principito raramente se quedó callado por aquella frase que le expresó el militar y se fue a una esquina a ver un amanecer. Pensó y pensó y después del amanecer se fue, para dejar a esta persona con sus problemas.


Rubén Ruiz Ruiz




EL NUEVO PLANETA DEL PRINCIPITO

El séptimo planeta era bastante grande. Tenía muchas flores y estaba habitado por un pintor que estaba realizando una obra.

-¡Toma! ¡Ya sé qué dibujar!- exclamó el pintor cuando vio al principito.

El principito,confundido, miró todas las hojas tiradas por el pintor.

-¿Qué es esto?- dijo el principito.

-Son obras de artes.

-¿Qué son obras de arte?

-Pues...son dibujos.

El pintor apenas hablaba.

-Dibujas muy bien a las flores- dijo el principito mientras miraba los dibujos.

-Gracias.

-¿Podías dibujar mi rosa?

-¿Tu rosa?

 -Sí, mi rosa.

-Yo no sé cómo es una rosa, nunca vi una.

-Pues es una rosa muy linda y la extraño.

-Vale,vale, te la dibujo pero no estés triste.

-¡Bien!- dijo el principito emocionado.

Después de un rato, el principito estaba pensando si quedarse en el planeta o irse.

Decidió irse ya que no era su tipo. El pintor terminó de pintar la rosa para él.

-¡Qué hermosa es! ¡Es justo como ella!

-¿Te gusta?

-Sí, es muy linda, la llevaré siempre conmigo.

-Me alegro que te haya gustado.

-Yo ya me tengo que ir señor.

- ¡Oh...qué pena! Que te vaya bien en tu viaje.

-Gracias.

Y el principito se marchó del planeta. Se hubiera quedado allí, pero el pintor no era su tipo.



Anna Tereshchenko 1ºD